samedi 18 décembre 2010

Cap 32. Me di cuenta...



"Después de todo, me di cuenta de que con su vuelta también volvieron esos sentimientos perdidos, aislados, olvidados, rechazados, por mí. Me atormentaba reconocerlo, y darle por fin un sentido a todo, pero, ahora, que lo sé, sigo atormentada, de que esos sentimientos me destruyan... Le echo tanto de menos que me gustaría volver al pasado y ver que hubiera ocurrido si hubiera dicho "sí" desde un principio: ¿Se hubiera ido de todas formas?¿Estaríamos aún juntos?¿Habría funcionado lo nuestro?¿Yo estaría llorando en este momento?... Puede que nunca conozca las respuestas."



Alguien tocó la puerta y yo como acto reflejo bajé la pantalla del portátil antes de que mi hermana apareciera por la puerta.


- Buenos días Hillary.
- Buenos días.
- ¿Qué hacías?
- Lo de siempre, escribir.
- Creía que seguirías dormida después de lo de anoche.
- Ya.. Eso mismo creía yo, pero no puedo dejar de pensar, incluso en mis sueños - se sentó junto a mí en la cama.
- ¿Tiene algo que ver con la fiesta de anoche?
- Más o menos.
- ¿Con Matthew?
- No, no, ya nos reconciliamos, bueno, eso creo.
- ¡Qué bien! Me alegro por vosotros.
- Yo también.
- Entonces qué es lo que te preocupa tanto.
- Pues... ¿Te acuerdas de Liam?
- Sí, claro, como podría olvidarle.
- Pues está de vuelta.
- ¡¿Qué?!¡Cuándo!
- Hace un mes más o menos.
- ¿Y pasó algo entre vosotros? - dijo con un curioso tono de interés.
- No.. No.. ¡Qué va! - yo desvié la mirada hacia abajo y un poco nerviosa empecé a tocar una almohada.
- Sabes que me lo puedes contar todo - yo seguía en silencio - Bueno, si no quieres hablar del tema ahora yo... - le interrumpí.
- Le quiero Anne y no sé qué hacer - empecé a llorar y mi hermana se me acercó y me abrazó bien fuerte como si supiera que era justo lo que necesitaba para no sentir nada más a parte de ese abrazo.
- Sabes que lo mejor es que no te arrimes mucho a este sentimiento. ¿No recuerdas lo que te pasó la última vez?
- Lo recuerdo perfectamente.
- Entonces ten cuidado. No te arriesgues... A no ser que...
- ¿A no ser qué?
- A no ser que él sienta lo mismo por ti y que esté dispuesto a ofrecerte lo mejor. Y con lo mejor me refiero a...
- A algo serio y real. Siempre me lo repites. Pero que yo sepa tu relación con Ethan no empezó desde el principio como algo serio y real, y, bueno, miraros, seguís juntos.
- Supongo que con Ethan es diferente. Me fié de mi instinto.
- Pues vaya.
- Bueno, prepárata para que te lleve al insti.
- ¿Qué hora es? - cogió su móvil.
- Las 7h05. Voy a vestirme. ¿Te espero pa que desayunemos juntas?
- Sí claro - salió de mi cuarto y cerró la puerta tras suya.


Me levanté, me lavé la cara y me vestí en menos de 10 minutos. No dejaba de pensar en la fiesta y en la forma en la que acabó. Yo lo esperaba que terminara de distinta forma. Al menos con un: "Y vivieron felices y comieron perdices". Qué patética podía llegar a ser. Al menos espero que las demás lo hayan pasado mejor que yo. Me preguntaba qué había entre Nate y Mell, el trío de Chloe, Kate y Bryan, y si Noa había conseguido a acercarse más a Mike. Ese mismo día lo iba a descubrir todo. Era la única cosa que me entusiasmaba para ir al insti ese día, porque no tenía ganas de ver a Liam y no poder hacer nada, otra vez.

dimanche 5 décembre 2010

Cap 31. ¿Robado?

Ya era hora de que Bryan se aclarara. Yo quería que escogiera a Kate, claro, era mi amiga, pero, por otro lado, estuvo colado por Chloe desde hacía ya buen tiempo... ¡Vaya lío! Ni siquiera yo sabría qué hacer en su sitio: "Suerte Bryan"

- ¿De qué habláis chicos? - intenté formar parte de la conversación de Hugo y Mike que estaban en mitad de la cantidad de gente que había.
- ¡Hola Hill!
- ¿Qué tal la fiesta?
- Bien, bien
- Pues aprovechad que falta poco pa que se acabe - se rieron - Bueno... ¿Os declarasteis a alguien?
- Yo no - dijo Hugo
- Y yo aún menos - añadió Mike
- Qué pena...
- ¿Y tú? - se interesó Hugo
- Y yo qué
- Que si te declaraste alguien o alguien se te declaró...
- Pues noo.
- Querrás decir "aún no" - comentó Mike.
- ¿A caso sabéis algo que yo no sepa?
- No... - respondieron en unísono con ese tono sospechoso e imitador.
- ¡Qué crueles! - les di pequeño golpe y ambos me sonrieron - Bueno chicos, ha estado genial veros por aquí. Hasta luego.

Me fui dirigiéndome a mi sitio inicial, pero... ya era tarde. Ya me lo habían robado... Esperad un momento: me refiero al sitio. Eso. Eso. Al sitio... ¿Pa qué intentaba convencerme?

- ¡Ey!¿Por dónde andabas perdida? - se me aparecieron Alicia y Noa por detrás.
- Por aquí.
- ¿Qué estabas mirando? - miró - Ah... - dijo Noa
- De aah nada
- ¿Esa no es Fibi la que está con Liam? - Fibi, una chica morena y de pelo corto se había sentado en mi sitio y estaba hablando con Liam. Era de 1º Bach y la conocía del club de teatro. Era la típica buena alumna que tenía tiempo para todo: los estudios, las actividades extraescolares, los viajes, los novios...
- ¿La conoces Noa? - preguntó Alicia
- Sí, claro. Además de que está en teatro con Hill y yo, es mi vecina. Fui yo quien la invité, pero no creía que iba a venir y mucho menos que iba a robarte a tu chico.
- No me ha robado nada.
- ¿Entonces sigues teniendo esperanzas?
- No me refiero a eso. Mirad, ya estoy harta de que digáis todas lo mismo. ¡Él no es mi chico! Ni lo será.
- Dilo un poquito más alto que nadie se ha enterado - dijo Alicia
- Sólo era pa aclararme. No es mío y yo no soy suya.
- ¿Estás segura?
- Sí, lo estoy. Esperad un momento. Eso no ha salido de vuestra boca.
- No, sino de la suya - señaló Noa a mi espalda donde se encontraba Matt.
- ¿Qué quieres?
- Waw, qué escalofrío me entró de repente.
- Será que tienes frío idiota.
- Bueno... Creo que sería mejor que nos vayamos. Vamos Alicia - Noa la cogió de la mano y la arrastró a otro lado.
- Oye.. No quiero pelea.
- Tienes suerte, yo tampoco. Tengo otras cosas más importantes que hacer.
- Anda, ¿puedes dejar de pegar esos cortes?
- Lo siento. Estoy un poco alterada.
- Ya me di cuenta - nos quedamos un momento en silencio - Por cierto. Me alegro de que os hayáis reconciliado Em y tú.
- Sí, yo también - otro momento en silencio.
- Oye..
- ¿A qué estamos jugando? - le interrumpí
- ¿Perdona?
- ¿Qué somos tú y yo?
- No lo sé.
- ¿Cómo que no lo sabes?
- ¡Oye! No me juzques, tú tampoco lo sabes.
- Yo lo sé perfectamente.
- Entonces, ¿pa qué me preguntas?
- Pa conocer tu versión.
- Pues, sinceramente, me gustaría que volvamos a ser amigos.
- ¿En serio?
- En serio. De veras que cuando me encontré con Liam en tu casa, me sentí raro, cabreado, y no conocía la razón. Te pido diculpas por mi inmadura reacción.
- No sé...
- Hill
- Vaale. AMIGOS - se acercó a mí para darme un abrazo - Nononono. No creo que sea buena idea recordando lo que pasó la última vez - se rió.
- Tienes razón. Y por cierto, aceptaré lo tuyo con Liam.
- Gracias por el detalle, pero no hay un Liam y yo. No sé cuántas veces lo dije en la última hora.
- ¿Segura?
- Al menos eso creo. Mírale...
- Ella es guapa - le di golpe con el codo - ¡Ay!

lundi 29 novembre 2010

Cap 30.5. ¿Kate o Chloe?

De lejos vi a Nathan con un grupo de chicos que no conocía.


- Sigue aquí
- ¿Quién sigue aquí? - al parecer lo había dicho en voz alta y Liam lo había escuchado.
- Un amigo.
- ¿Tantos amigos tienes?
- Sí
- ¿No lo estarás diciendo sólo para ponerme celoso?
- ¡¿Qué?!¡Qué absurdo!¿De dónde sacas esas ideas?
- De ninguna parte.
- Ya veo.
- Ya ves...

- Oye Hill - me tocó el hombre para que me girara - ¿Podemos hablar un momento? - me pidió Mel parada justo detrás de mí.
- Sí claro - me levanté con su ayuda.

- Procuraré que ninguna otra chica ocupe tu sitio - comentó Liam antes de que me vaya.

- ¿Qué rollo hay entre vosotros dos, eeh?
- Ninguno
- Anda... Dime...
- No hay nada que decir Mel. Sólo estaba sentada con él porque me ofreció su chaqueta.
- ¡Ay!¡Qué romántico!
- No, qué va. Vamos, no me digas que me llamaste sólo por eso. Puede que ya haya perdido mi sitio.
- ¿Tu sitio o tu chico?
- Mel.. - puse cara seria
- Vale, vale. Sólo te quería comentar que algo va mal. Nate lleva aquí desde hace un buen rato, pero nada, no se mueve.
- Pues muévete tú.
- Pero...
- Oye, ese chico vino con una sola intención: hablar contigo. Sea bueno o malo lo que te quiera decir, debes saberlo. No puedes seguir así Mel.
- ¿Tú crees?
- ¡Sí! Confía en mí.
- ¡Pues allá voy! - dio un suspiro y se dirigió a su zona.


Yo me quedé de pie mirándoles. Ella dijo algo y él con una señal hizo que los chicos con quienes estaba los dejaran a solas.


- Ya me contará - pensé.


Me alejé de todos y me acerqué a la orilla donde comprobé de que la arena no estaba mojada antes de sentarme despreocupada. Serían las 20h15-30 en ese momento. No estaba segura ya que no llevaba reloj. Me quedé mirando el mar. El agua estaba bastante tranquila de modo que reflejaba perfectamente la luz de la luna...


- Sólo si todo fuera tan bonito... - suspiré
- Lo es.
- Hola primito.. - se sento a mi lado
- ¿Qué haces aquí sola?
- Nada en especial.
- Interesante...
- Anda, no es momento para que te burles de mí.
- No me estaba burlando.
- Vale - esperé un momento antes de hacerle la gran pregunta - Bueno, dime... ¿Qué tal con Kate?
- Bien, bien.
- ¿Se lo pediste?
- Aún no.
- ¿Y qué esperas?
- Pues la ocasión perfecta.
- ¿Qué ocasión es más perfecta que una hoguera en la playa el día de San Valentín?
- No me agobies Hill.
- A ver, ¿qué pasa dentro de tu cabecita? - le di un golpecito a la cabeza.
- Hace un rato vi a Chloe y ...
- Espera, deja que adivine: ella se te acercó, habló contigo y acabó declarandose. Te has quedado paralizado y ya no sabías qué hacer.
- ¿Cómo lo sabes?
- Sólo sospechaba, pero me lo acabas de confirmar con tu pregunta.
- ¿A que es alucinante?
- Bueno... Yo ya lo sabia. Me lo contó ella.
- ¡¿Te lo contó y tú no me dijiste nada?!
- A penas me lo dijo el viernes.
- Da igual Hill. Debías contármelo.
- Vale, lo siento.
- No, no lo sientes. Tú no querías que yo me enterara para que le pida salir a Kate en vez de Chloe.
- Espera un momento. Yo no te obligué en ningún momento que le pidieras salir.
- Pero me animaste a que lo haga.
- ¡Claro que tenía que animarte! Kate está enamorada de ti y tú lo sabes. Además, piensa una cosa, si ella no te gusta, ¿por qué no cortaste el rollo desde el principio? O mejor aún, ¿por qué la besaste?
- Ya te conté por qué.
- Sí, y también me contaste que influyó mucho en ti - se quedó callado y pensativo - Yo sólo quiero que tomes la buena decisión, pero es verdad que es tu decisión - le di un beso en la mejilla - Suerte - y me levanté.

lundi 22 novembre 2010

Cap 30.4. ¡Reacciona!


- Déjate de juegos

- No estoy jugando

- Entonces ¡¿por qué no me dices de una vez qué es lo que quieres?!

- ¡Te quiero a ti! – me quedé plasmada es mi sitio, bloqueada, sin poder moverme. No sabía que responderle… Con esas palabras sólo hacía que volviera al pasado y que recordara ese amor que se convirtió en dolor.

- No.. No.. No tienes derecho de decir eso – no podía evitar tartamudear – ¡No mientas más!

- No estoy mintiendo – dio un paso hacia delante

- ¡Estoy harta de tus mentiras! – en ese momento se me escapó alguna lágrima por ahí que desgraciadamente llamó su atención y, se acercó aún más y me cogió de las manos.

- No te estoy mintiendo – lo dijo tan despacio de manera que tras cada palabra hacía una pequeña pausa mirándome fijamente a los ojos…


Sentía cómo me acariciaba las manos… Yo no podía hacer nada… Me sentía impotente, debilitada, controlada, hipnotizada, …enamorada. Me decía: "¡Reacciona joder!¡No te dejes engañar otra vez!¡Haz algo al respecto!¡Muévete!¡Aléjate de él o te hará más daño!", pero nada. Mi mente hablaba y mi cuerpo lo ignoraba.


- Di algo por favor.

- ¿Me puedes traer un vaso de agua? – él me miró con cara extrañada, pero no rechazó.

- Sí, claro. Ahora vuelvo.


Aproveché para sentarme de nuevo y respirar sin tener que soportar la mirada de alguien.


- Gracias – cogí el vaso y se lo agradecí. Él se quedó de pie y yo seguía sentada.

- ¡Oye chicos! Vamos todos a la playa de a lado. ¿Os apuntáis? – era verdad que formada parte del plan del día. Melissa había pensado aprovechar la cercanía de la playa para hacer una hoguera de tal forma que la fiesta resultaría más interesante, aunque al principio las chicas rechazamos por los vestidos

- Sí, claro – respondió Liam al chico que nos avisó

- Tomad una linterna.

- Gracias. ¿Qué opinas?¿Vamos?

- No sé… - dije yo

- ¡Anda! Será divertido. Además, así tendremos más tiempo para hablar – "¡Anda! Eso era justo lo que quería. Será tonto" pensé - ¿Vamos? – me dio la mano.

- Gracias, sé levantarme sola – mi espíritu volvió en sí.

- ¿Otra vez con ese carácter? – me levanté.

- No puedo evitarlo, es mi naturaleza… - le sonreí sin ganas, pero él, sin rendirse me cogió de la mano.

- Allí fuera hace oscuro y ese chico sólo me dio una linterna así que será mejor que no te alejes de mí. No quisiera perderte otra vez – me sonrió aunque a mí no me dio ninguna gracia… "No quiero perderte otra vez" ¡pff! Pero ¡¿quién se cree que es?!


Anduvimos un buen rato antes de llegar a la playa. Él no pronunció ninguna palabra. Ni siquiera noté su mirada hacia mi lado. Eso me ponía aún más nerviosa que antes. Algunos recogían madera por el camino para hacer el fuego, otros simplemente se jugaban o se reían. Al llegar le solté la mano a Liam. Estábamos de nuevo en grupo y, a parte de la luna llena que más o menos iluminaba el lugar, los chicos empezaron a hacer el fuego. Poco después consiguieron que el fuego se mantuviera sin ningún problema. Algunas chicas, despreocupadas por sus vestidos, se sentaron inmediatamente, otras, yo incluída, no nos atrevimos. Liam ya se había sentado.


- ¿No te sientas?

- No creo que pueda – él sin dudarlo ni un segundo, se quitó la chaqueta que llevaba puesta y la extendió cerca suyo.

- ¿Y ahora? – le sonreí instantáneamente. No pude evitarlo. Así que se lo agradecí y me senté sin añadir palabra alguna aunque notaba la excesiva cercanía de su piel.

jeudi 18 novembre 2010

Cap 30.3. La reconciliación

Dejé a John solo y yo me dirigí a la parte delantal del jardín. Vi una silla y me senté. Ya había anochecido. Pregunté a un chico que no conocía la hora: "Son las siete y media". Le agradecí y él siguió con su camino. Poco después Nathan apareció. Le saludé y le dije que la fiesta era dentro.


- ¡Anda! No te reconocí... Por el antifaz claro - le sonreí - Estás hermosa.

- Caballero como siempre. Gracias.

- Sabes que no puedo quedarme mucho tiempo.

- Lo sé Nate. Haz lo que tengas que hacer - me dio un beso en la mejilla y siguió con su camino.

- ¡Vaya día! - dije en voz alta tras suspirar.

- Ni que tú lo digas - me giré, vi a Emily y volví a dar la vuelta - Melissa me dijo que acababas de salir y vine..

- ¿A joderme? Porque si es el caso ni te molestes.

- ¡No...! Vine a hablar.

- Da igual.

- ¡Haz el favor de escucharla! - volví a dar la vuelta. Esta vez era Matt.

- Vaya... Y quien lo dice... El que escucha a los demás.

- Ese tema no viene a caso.

- ¡Claro que sí! No dejaste que me explique el otro día. ¿Por qué debería yo dejarla explicarse?

- Porque eres mejor que yo, por algo te consideraba una buena amiga.

- ¿Me considerabas?

- ¿Ahora sólo captas lo negativo o qué?

- Por favor Hill... - nos interrumpió Emily - Sólo será 1 minuto.

- Vale, pero no quiero que él esté aquí - dije señalando a Matt.

- No te preocupes, de todos modos me iba. No tengo ganas de verte la cara - dijo yéndose.

- ¡Pues yo mucho menos!

- ¿Qué ha sido eso? - me preguntó Em

- Nada, además no creo que quieras hablas de Matt conmigo.

- Bueno.. En realidad de eso quería hablar... Nunca debí creer a Diana. ¿Matt y tú? Debía haber sospechado que tú nunca me haría una tan mala jugada y darme cuenta de que lo que en realidad Diana conseguía separándonos y destruyéndote.

- Sí. Debías.

- Perdóname H por haberte juzgado tan rápido y no haber escuchado tu versión. Después Matt me contó lo que en realidad pasó y de veras que me sentí muy mal. En serio - se acercó hacia mí y me cogió de los brazos - La vuelta de Liam fue muy dura para ti y Matt, como buen amigo tuyo, te consoló con ese abrazo y yo... Me puse tan celosa cuando me enteré que no pensé antes de actuar.

- Por una parte te entiendo, pero ¡Em! Es Matt. ¡Es tu novio! Nunca debías haber creído a esa bruja.

- Lo sé, lo sé... Pero llegué a creérmelo. Matt y tú teníais tan buena relación que creía que me dejaría por ti.

- ¡Qué dices! Él te quiere.

- ¿Tú crees?

- No lo creo - bajó la mirada - Eh, mírame - nos miramos a los ojos - Estoy segura de ello - me sonrió aliviada.

- ¿Me perdonas?

- Claro que sí tonta - le sonreí y le di un fuerte abrazo - Después de todo esta pelea no podía durar más.




- Te eché de menos.

- ¡Y yo más! - nos reímos.

- ¿Sabes? No quiero que sigas peleada con Matt. Ya no me tienes que demostrar nada.

- No te preocupes por eso. Cuando llegue el momento, se solucionará.


De repente aparecieron Alicia, Noa, Kate y Melissa tras nuestra.


- Uy, qué bien. Ya no tendremos que escoger une bando - dijo Melissa.

- No chicas. Todo está solucionado - les dije yo.

- ¡¡Qué alegría!! - añadió Alicia

- Qué pena - dijo de repente Noa - ¿Qué miráis? Sólo digo que es una pena que no hayamos asistido a la reconciliación...

- Ya.. Yaa... - dijimos todas y nos pusimos a reír.

- ¡Chicas! - nos llamó Eric desde la puerta pincipal - Volved pa dentro. Que ahora va a empezar lo bueno.

- ¡Espérame cariño! - dijo Alicia siguiéndole apresurada seguida de las demás.

- Hill... ¿Eres tú? - "No más sorpresas por favor" pensé antes de ver quien me llamaba

- ¿Sí?

- Hola - dijo Liam.

- ¿Te vienes Hillary? - me preguntaron las chicas.

- ¿Podemos hablar un momento? - volví a mirar a Liam y me di de nuevo la vuelta.

- Id vosotras primero, yo ahora os sigo - les respondí a ellas.

- Vale - les sonreí.

- Estás preciosa.

- Gracias Liam. ¿Puedo ayudarte en algo?

- No seas así.

- ¿Así cómo?

- Así.

dimanche 14 novembre 2010

Cap 30.2. ¡Feliz día de los enamorados!




- ¡Hola chicos!

- Hola - respondieron en unísono

- ¿Qué tal va eso John?

- Tú me dirás, Mel me dijo que eras la encargada de echarme la bronca si la cosa aburría

- Cierto, cierto. Me otorgaron ese poder - le sonreí - ¿Y tú Bryan?

- ¿Y yo qué primita?

- Nada... - dije en un tono lento y desviando la mirada hacia el lado de Kate.

- Por cierto, estás muy guapa.

- Gracias - le agradecí el cumplido - Viniendo de tu parte, me lo creo - me sonrió

- Tú también Kate.

- Ah.. ¿Qué? - bajó de las nubes.

- Estás increíble.

- Gracias - bajó la mirada tras sonrojarse. Él, pícaramente, sonrió.

- ¿Y tu antifaz? - le pregunté

- Me lo quité. Me picaba.

- En ese caso voy a buscarte uno.

- No hace falta.

- Sí hace falta.

- No, no, en serio. No te molestes.

- No es una molestia.

- Hill.

- Vaaale, lo pillo...

- A ver qué música tienes John - me puse al otro lado tras el equipo de música, junto a John, dejando un hueco entre Bryan y Kate - Anda, pon algo lento.

- ¿En serio?

- Sí, en serio. Es San Valentín y les vendría bien a ciertas parejas un slow...

- Bueno, voy a ver lo que tengo.


Mientras John buscaba, yo miraba lo que pasaba a mi alrededor (la mayoría se había quitado los antifaces): Kate hablando con Bryan tímidamente, Eric contándole un chiste a Alicia, Melissa y Noa hablando con unos chicos de 2º Bac, Matt bailando con Emily, y yo...: "¿Qué estoy haciendo? Parada aquí esperando que Nate y Mike entraran para que mis amigas se alegraran, convenciendo a John que buscara una canción para que Bryan invitara a Kate a bailar, ... ¿Y yo? ¿Y yo qué pinto en todo esto?¿Soy de esas que se contentan con ver a los demás felices para que ellas estén bien? Puede que ayudar a los demás me haga olvidar que yo misma necesito ayuda. Me costaba reconocerlo y me sigue costando..."


- Hill. Hill. ¡Hillary!

- Sí, sí. ¿Qué pasa? - John interrumpió mis pensamientos.

- Que ya la tengo.

- A ver.. - me pasó unos cascos para que la oyera sola - ¡Es perfecta! ¿Cómo la conseguiste?

- Tengo un documento en mi ordenador lleno de canciones de mi hermana.

- Pues es muy buena. Ponla.

- A sus órdenes mi lady - dijo guiñándome un ojo. Antes de poner la canción cogió el micrófono e hizo una dedicación - Esta canción se la dedicamos mi amiga y yo a todas las parejas presentes y a los que estén buscando pareja, también. ¡Feliz día de los enamorados!


Todas las parejas se pusieron a bailar tal y como me lo esperaba. Era bastante romántico. Casi nunca se ponía se tipo de música. Una vez al año... puede que termine haciendo daño.

mardi 9 novembre 2010

Cap 30. 1. Los últimos preparativos.


- A ver chicos. poned todo allí - les señaló Melissa


Hugo, Matt y John la obedecieron mientras que Eric se puso a buscar a su novia.


- Alicia ha venido contigo, ¿no? - me preguntó

- Sí

- Entonces, ¿dónde está?

- Estará en la cocina con Noa - me miró con cara de desorientado - Es al fondo de ese pasillo, la primera puerta a la derecha - le señalé con el dedo.

- Ah vale, gracias - sin añadir palabra se dirigió al pasillo y yo salí al jardín donde estaba Mel sentada.

- Bueno... - me senté a su lado.

- Hill

- Dime

- ¿Tú crees que va a venir? - por supuesto hablaba de Nate

- Pues no sé Mel. A mí me dijo que lo iba a intentar.

- ¿Y viene solo?

- Supongo que sí - "¿Quién se llevaría a su novia a la fiesta de su ex"?

- Espero que tengas razón - me sonrió y yo igual - Oye.

- Qué.

- Noté algo raro entre tú y Matt.

- ¿De qué hablas? - no quería que más gente se liara con eso

- ¡Anda! No intentas ocultarlo. Que más claro imposible. Se nota que algo no va bien.

- Mel, ya sabes lo qué pasó con Liam, Diana y Emily. Así que sólo estoy tomando un respiro.

- ¿Qué insinúas con eso?

- Nada, Mel. Olvídate del tema. Voy a ver si necesitan ayuda en la cocina - me fui sin esperar.

- ¡Espera Hill!



--- EN LA COCINA ---


- ¡Eh! No toques eso - era Alicia quien le gritaba a Eric por intentar coger de un plato lleno de aperitivos recién hechos por la sirvienta.

- Que buena pinta tiene - dije yo acercándome

- ¿A qué sí? - me dijo Alicia

- Hill, dile que me deje coger uno.

- Lo siento Eric, pero si tú no conseguiste un Sí por su parte yo mucho menos lo conseguiré.

- Que malas sois chicas. Noa...

- Ni lo intentes conmigo - nos pusimos las tres a reír y Eric salió haciendo pucheros.

- Lo superará - les dije a las chicas.


--- 1 hora más tarde ---


El ambiente de la fiesta era bastante bueno. Algunos chicos habían traído sus propias bebidas, especialmente los de 1º y 2º Bac.


- No sabía que tenías relación con los de 2º Bac - le dijo Kate a Mel

- Yo tampoco lo sabía - Kate y yo nos pusimos a reír.

- Kate, ¿por qué no vas a hablarle? - le dije mirando a mi primo que estaba junto a John.

- No sé...

- Anda, ven conmigo - la cogí de la mano y la arrastré hasta ellis.

lundi 1 novembre 2010

Cap 29. Hemos llegado



- Hay una leyenda respecto a esa casa - dijo Kevin

- Ah ¿sí?

- Sí. Según lo que hemos oido la casa está poseída.

- ¿Por quién? - pregunté yo

- Por su tatarabuela.

- Pues yo ya fui una vez a su casa y no aparenta nada antigua - dijo Alicia

- Ya, porque cada cierto tiempo la renovan - explicó Anne

- ¿Y qué dice la leyenda?

- Al parecer hace siglo y medio la tatarabuela de Mell se quedó embarazada por primera vez, pero el bebé no era de su marido, sino de un amor del que fue apartada tras el matrimonio concertado que sus padres le habían preparado - dijo Kevin

- Nadie sabía que estaba embarazada excepto su sirvienta que era también su única amiga y su ex-amante - añadió mi hermana

- Años después, la mujer no podía evitar el recordar su amor cada vez que veía a su hijo. Como ya sabéis en esa época no existía el divorcio así que la tatarabuela tenía pensado fugarse con su antiguo y único amor con quien había quedado: "Volveré a por ti". La pobre mujer no podía borrar esas palabras de su mente.

- ¿Y qué pasó?

- Pues ella estuvo esperando durante años y años en esa casa por la esperanza de que un día viera a un hombre y que lo reconociera como su amor personificado y el padre de su hijo. Sin embargo nunca llegó a aparecer - dijo mi hermana - Y ahora su alma sigue esperando.

- ¡Qué triste! - reaccionó Alicia

- Es verdad, qué pena que sólo fuera una leyenda más inventada por un grupo de aburridos - dije yo

- Ya hemos llegado chicas - dijo Anne

- Quien sabes Hill... - dijo Kevin

- ¡Adiós! - dije mientras bajaba del coche

- Gracias por habernos traído - le dijo Alicia a Anne

- ¡Que os divirtáis!


Cerramos la puerta del coche y nos dirigimos al portal de la inmensa mansión. Sonó el timbre y poco después Mell nos abrió la puerta con un globo en la mano.


- ¡Hola chicas! Que bien que hayáis venido, ¡estoy hecha un lío!

- No te preocupes ya estamos aquí para ayudarte - le reconfortó Alicia

- Noa también ha venido a ayudar. Está dentro.

- ¡Ay! ¡Qué bien! Cuantas más manos, mejor - dije yo.

- Anda, entrad.


La entrada era espectacular. Antes de llegar a la segunda puerta de la casa teníamos que recorrer un fantástico jardín que Mell había decorado con lazos, globos, flores, ...


- ¿Lo has hecho tú sola? - le pregunté

- No, claro que no. Soy buena pero no tanto. Me ayudó la sirvienta.

- ¿Tenéis una sirvienta?

- ¿Quién te creías que nos ayudaba a mantener esta casa?

- Cierto - le sonreímos


Al entrar nos encontramos a Noa en mitad de un montón de globos. La saludamos y nos pusimos manos a la obra. Teníamos sólos 30 minutos para terminar los preparativos de la fiesta y cambiarnos de ropa.


- ¡Qué bonito te queda el vestido! - le dijimos todas a Mell. Era un vestido top de color azul marino.

- Gracias chicas, lo compré especialmente para la fiesta aunque me costó una fortuna.

- Pues yo te digo que sin remordimientos, te queda genial - dije yo

- Además es tu fiesta... ¡Debes descatar! - añadió Noa

- Gracias chicas.



Tras los comentarios nos maquillamos y peinamos. Yo llevaba un vestido marrón y unos racones dorados conjuntados con mi antifaz. Había usado un babyliss para hacerme unos rizos que me quedaron bastante bien con el antifaz.
Fuimos todas a la zona de la casa dnde se iba a celebrar la fiesta (principalmente el jardín) y nos repartimos las obligaciones. A mí me tocaba encargarme de que John (que era el Dj de la fiestita)se encargara de que nuestros invitados no se mueran del aburrimiento.
Poco después Eric, Hugo, Matt y John habían llegado a casa con todo el material necesario para la música.

samedi 9 octobre 2010

Cap 28. De camino

Diana: stas?

Yo: q quieres?

Diana: olaa, k tal vas?

Yo: q quieres Diana

Diana: nada en especial...

Yo: anda, sin rodeos

Diana: queria es educada, pero ya k kieres k sea directa...

Yo: si, q no tengo tiempo q perder

Diana: kiero k te alejes de Liam

Yo: y por q deberia hacerte caso?

Diana: pk en cambio a ti yo si le kiero

Yo: y tu como lo sabes?

Diana: me sts diciendo k le kieres???

Yo: no t esty diciendo nada, ademas no es asunto tuyo

Diana: alejate de el!! pk si no...

Yo: si no q! me vas a amenazar ahora?? sabes, no vale la pena, es todo tuyo, adiós


Me desconecté y apagué el ordenador de inmediato para no tener la tentación de volver y decirle ciertas palabras bien merecidas.


- ¡¡Hillary!!

- ¡¿Qué pasa mamá?! - respondí desde mi cuarto

- ¡Anne te está esperando!

- ¡Dile que ya voy!


Cogí la mochila que tenía metidas todas las cosas que iba a necesitar para cambiarme en casa de los abuelos de Mell y el movil que estaba en el tocador. Vi la hora: '15h32'. Anne había sido puntual.


- ¡Hola! - saludé a mi hermana y a Kevin una vez en el coche - ¿Y Alicia?

- Ahora pasaremos a por ella - me respondió Kevin.

- Vale.


Al llegar a su casa, Kevin le dio un toque a su hermana para que bajara y se presentara en la puerte.


- ¡Hola! - nos saludó a todos

- Hola Alicia - le respondió Anne - ¿Qué tal estás?

- Bien bien, por ahí. ¿Y tú con medicina?

- Por ahí... - se rieron ambas

- Oye Anne, ¿conoces la casa de los abuelos de Mell o estás conducienco sin saber a dónde ir?

- Claro que la conozo - dijo ella.

- Los dos la conocemos - añadió Kevin - Íbamos a menudo a las fiestas que organizaba su hermana mayor y siempre eran en casa de sus abuelos.

- ¿Ah, sí?¿Por alguna razón en especial? - se interesó en saber Alicia

- Pues... Esa casa no la utilizan mucho por lo grande que es y lo difícil que es mantenerla en buen estado. Así que los abuelos se la cedieron a sus nietas aunque las chicas aún no han firmado los papeles.

- Y...

- ¡Kevin!

- ¿Qué pasa? Es importante que sepan a dónde se dirigen

- ¿Es decir? - nos interesamos Alicia y yo

vendredi 1 octobre 2010

Cap 27. Buenos días San Valentín



- ¡¡Buenos días!!

- ¡Anne! No me acoses, ¿vale?

- ¡LE-VAN-TA-TE! - empezó a saltar sobre la cama - ¡¡Andaaa!!

- ¡¡Hmm!! - me tapé la cara con la almohada

- No hagas eso que te puedes asfixiar.

- Déjame en paz.

- ¡Hazme caso que soy médica!

- Apenas estás en primer año de medicina. ¡Ni siquiera se te puede considerar enfermera! - me quitó la almohada y me dio un golpe con ella.

- ¡QUE TE LEVANTES!

- Que no, ¡pesada! - suspiré bien fuerte y añadí - ¿Por qué no llamas a Kevin? Que tiene muchas ganas de verte.

- ¿Ah, sí?

- ¡¡Sí!!¡ Ve a llamarlo, ¡anda!

- Buena idea. De todos modos hubiera sido aburrido quedarme contigo.

- ¿Ves? Ahora ya déjame en paz.

- Adiós mi tontorrona - dijo tan pancha antes de cerrar la puerta de golpe.

- Si es que con ésta...


Cogí mi móvil para ver la hora: "Las 11h00". Me puse de pie y salí de mi habitación dirigiéndome al cuarto de baño.


- ¡¡Hillary!!

- ¡Qué!- respondí desde el servicio

- ¿A qué hora empieza la fiestita?

- A las 17h por ahí, pero yo iré un poquito antes. ¿Por qué preguntas?

- Porque necesito el coche y quería saber a qué hora volver para recogerte.

- ¿Mamá te ha dejado el coche?

- Sí, ¿por?

- No, no, por nada. Pero yo ya te envío un mensaje avisándote porque puede que Alicia pase por mí.

- Pero si de todos modos yo estaré con Kevin.

- Ah, vale. Entonces vente a las 15h30 por ahí pa que a las 16h esté allí.

- Vale, hasta luego - se escuchó como la puerta principal dio un golpe. Se notaba que Anne estaba de vuelta...


Bajé a la cocina para comer algo que me había despertado con muchísima hambre.


- ¡Buenos días mamá!

- Buenos días... Anne ha sido quien te ha despertado, ¿no?

- ¡Pues sí! Y de la peor manera - mi madre se puso a reír - No tiene gracia - añadí yo

- Es que tu hermana tiene la costumbre de despertarse un poco temprano y se aburría, así que me dijo que te iba a despertar.

- ¡Pero si es un DOMINGO!

- Anda, ¡deja de quejarte! Si te hizo un favor. Que hoy tienes la fiesta esa y aún tienes que comer y ducharte. Así que el tiempo te queda justito para prepararte.


Sin añadir palabra alguna seguí con mi camino hacia la cocina. Al parecer ya habían recogido la mesa así que tuve que apañármelas... Después de comer y una buena ducha, me sequé el pelo, me puse algo simple (tenía planeado cambiarme después de terminar los preparativos con Mell) y me conecté al msn. No había mucha gente conectada y la que había no era interesante, al menos para mí. Así que lo dejé encendido y empecé con los retoques del pelo.
WIIIZZZ WIIIZZZ

Odiaba ese maldito wizz. ¿Quién sería?...


- Oh no, ahora no, ¡por favor!


Simplemente era ella. Esperándome como una arpía en modo desconectado para poder atacarme sin que me diera cuenta.
¿Y ahora qué quería ésa de mí?
¡Tenía que haberla bloqueado!


- - - -

Esta era mi primera entrada después de dos meses sin publicar (por las vacaciones y las primeras semanas de estudio). Espero poder actualizar al menos una vez a la semana mi blog y poder darle un poco más de chispa a la historia.
¡Me alegro de haber vuelto con vosotros!
HASTA PRONTO

samedi 31 juillet 2010

Cap 26. Necesito un tiempo que no tengo


Al volver a casa ya eran las 20h. El tiempo se me había pasado rapidísimo.


- ¡Ya estoy en casa!

- Hola cielo - me respondió mi madre desde el salón de estar - ¿Dónde estabas?

- En casa de Alicia, ya te lo dije antes.

- ¿Desde antes?

- No exactamente, ¿por qué?

- Porque llamó a casa hace una hora preguntando por ti.

- ¡Ah! ¿Y qué quería?

- Sólo me dijo que cuando estés de vuelta a casa la llames.

- Vale - cogí el teléfono de casa - La llamaré desde mi cuarto.

- Vale, pero no tardes que tenemos que ir al aeropuerto - me dijo mientras yo subía en las escaleras.

- Ni siquiera vino papá. Además, os podéis ir sin mí. Yo la esperaré en casa - contesté antes de cerrar la puerta de mi habitación.


Me senté en mi cama antes de marcar el número de casa de Alicia.


- ¿Diga? - reconocí su voz inmediatamente.

- Hola Kevin, me puedes pasar Alicia. Soy Hillary - aclaré.

- Sí, claro. Espera un momento... ¡ALICIAA, ES HILLARY! - escuché de lejos - ¿Hillary?

- ¿Sí? - contesté.

- Ya viene.

- Vale, gracias.

- Oye, hoy llega Anne, ¿no?

- Sí señor. Dentro de un rato irán mis padre al aeropuerto.

- Cuando llegue dile que le mando recuerdos y que espero verla pronto.

- Considéralo hecho - nos pusimos a reír hasta que nos interrumpió una vocecita.

- Anda, deja de molestar a mi amiga - era Alicia.

- ¿Y si no quiero?

- Más vale que quieras o si no te esperará una bien gorda de mi parte - yo sólo me puse a reír. Era típico de esos dos - Hola Hill.

- ¡Hola!

- Espero que mi hermano no te haya dicho muchas tonterías.

- ¡Eh!¿Se puede saber de qué hermano hablas? - decía Kevin.

- ¡De ninguno! Ahora pírate - me puse a reír.

- No, qué va.

- Bueno... Menos mal que me llamaste.

- Ya bueno, tú se lo dijiste a mi madre.

- Sí, pero sólo era para recordarte que me dijiste que me ibas a llamar para contarme lo que pasó.

- ¡¿Serás chismosa?!

- No... Sólo una buena amiga que se preocupa por ti...

- Ya veo..

- Bueno, ¿me vas a contar sí o no?

- ¿Sabes? No tengo ganas de hablar de eso. Acabo de volver a casa.

- ¿Y eso cómo es posible?

- Pasé la tarde con Mike.

- ¡¿Cómo?!

- Como lo escuchaste. Después de salir de tu casa, le llamé y quedamos en el Mc Do.

- Qué bien tía.

- Sí, me hizo pensar en tantas cosas...

- Me alegra saber de que no estuviste sola.

- Y a mí - me reí - Y bueno, ¿vosotros qué hicisteis toda la santa tarde?

- Nada en especial, sólo planeamos la fiesta.

- Ah bueno...

- Hill, una pregunta.

- Sí, dime.

- ¿El humor que llevabas antes estaría por casualidad relacionado con Matthew?

- ¿Y tú cómo sabes eso?

- Ah, entonces es cierto...

- Aún no me respondiste.

- Sólo que tu queridísima amiga tiene muy buen ojo - me quedé un momento en silencio - Cuando les dije que no te podías quedar reaccionó de forma rara y cuando Emily dijo que era por su culpa, él se lo negó sin dudar ni un poquitín. Y el resto de la tarde como que estaba un poquito distraido. ¿Se puede saber qué pasó entre vosotros? - suspiré con todas las ganas del mundo y emoecé a contarle todo lo que había pasado la noche anterior - ¡Joder!¡Qué fuerte Hill!

- ¿Ahora me entiendes?

- Sí tía. Al 100%. Aunque... por una parte hubiera sido mejor quedarte con nosotros. Puede que así las cosas se hubieran calmado un poquito y él se hubiera dado cuenta de lo que intentabas hacer: reconciliarte.

- Lo dudo, hubiera sido super incómodo para ambos y además yo no quiero más problemas con Emily. Todo pasa por alguna razón. Puede que deba alejarme definitivamente de él...

4 horas más tarde (con Anne)

- ¡¡¿ALEJARTE DE ÉL?!! Vaya tontería - me dijo mi hermana después de contarle tooodo lo que había pasado y darle mi conlusión - Si de veras lo consideras un buen amigo, deberías hablar con él, y da igual lo que piensen los demás. Lo importante es que tú lo hagas por ti.

- No lo sé... Por el momento me voy a dar tiempo.

- Pues no tienes mucho, porque mañana es la fiesta ésa, ¿no?

dimanche 18 juillet 2010

Cap 25. 2. Los columpios




- Por cierto, aún no me contaste qué es lo que te pasó - recordó Mike.

- Olvida, sólo era una excusa para que vinieras - "mentira"

- ¿Ah sí? Entonces me piro - se puso de pie con la intención de irse, pero yo lo agarré de la camisa de rayas que llevaba puesta.

- ¡Vamos! No seas malo y siéntate.

- ¿Me lo vas a contar sí o no? Que a mí no me engañas diciéndome que sólo era una excusa.

- Hmmm

- ¿Hill? - se empeñó.

- Que sí, que vale, que sí, ... - volvió a su sitio con cara de victoria - No te pongas así, eeh.

- ¿Y ahora qué he hecho?

- ¿Quieres que te cuente sí o no?

- Sí

- Entonces calla - asintió con la cabeza - ¿Tú ya te enteraste del rumor que se extendió por todo el insti sobre Matt y yo?

- Sí, bueno, de algo me contaron.

- Pues creímos que lo creo Liam, pero ayer vino a mi casa con la intención de explicarme lo que pasó y aclararme que fue Diana la que provocó tanto escándalo por nada.

- ¿Y qué pasó?

- Bueno, que Matt vino también a mi casa y al ver a Liam allí se puso de los nervios... Me dijo que cómo podía olvidarme de lo que me habia hecho y de lo que nos habia hecho y no aceptó el hecho de que me creyera que no habia sido él quien propagó el rumor y todo eso.

- Vaya situación..

- Sí. Yo no tenía previsto que él viniera, porque le había dicho que dejáramos de ser amigos porque no quería problemas.

- En ese caso seguro que fue a tu casa para aclarar las cosas.

- El problema es que ambos vinieron para aclarar las cosas y al fin no me reconcilié con ninguno... ¡¡No sé qué hacer!!

- ¿¿Intentaste hablar con Matt??

- Después de eso fui a su casa, pero no encontré a nadie.

- Hoy debías haberle llamado a él en vez de a mí, de esta forma hubierais podido hablar.

- Qué va, está en casa de Alicia para preparar la fiesta de mañana. Yo no me podía quedar.

- ¿Por qué?

- Porque no podría soportar su mirada de traición, y menos en presencia de su novia.

- ¡Ah! Entonces estaba también ella.

- Ella, Kate, Bryan, Eric y Alicia, por supuesto.

- O sea la parejitas.. Ya veo..

- Ah, y también Noa y Melissa. Que me encontré con ellas a la salida - no añadió palabra. Sólo se calló - ¿Qué pasa?

- Sabes que no soy tonto, ¿no?

- ¿Por qué dices de repente eso?

- Porque sé lo que le pasa a Noa conmigo. Ya me di cuenta de lo que siente.

- ¡¡Menos mal!! Ahora podrías hacer algo al respecto.

- Lo dudo - puse cara de asombro - Lo que tú no sabes Hill, es que hace una semana mi relación con Elissa acabó.

- ¡¡¡¿QUÉÉÉÉÉ?!!! - Elissa era una chica de otra ciudad, con la cual Mike había empezado a salir hacía más de 1 año, aunque estos dos se separaban cada dos por tres y volvían de nuevo.

- No creo que pueda empezar a salir ya. Yo la sigo queriendo, pero ella dice que la cosa terminó y parece ser definitivo.

- ¡¡Joder!! Yo no sabía nada de esto.

En ese momento supe que no era la única que tenía problemas y lo peor fue al darme cuenta que estuve todo el rato pensando sólo en mí.

¡¡¡¿Qué tipo de mejor amiga soy?!!!

Lo siento Mike...

mardi 6 juillet 2010

Cap 25. Un abrazo que me hizo olvidar...



No sabía qué camino escoger: el de casa o cualquier otro. Al final escogí el de Mc Donald's. No me imaginaba sentada allí sola, así que decidí llamar a alguien e invitarle.


- ¿Diga? - contestó.

- ¿Mike?

- Sí, ¿quién es?

- ¡Vaya! ¿Ya te has olvidado de mi voz? – hubo un momento de silencio como si estuviera intentando recordar mi voz – ¡¡Que soy yo tonto!! ¡¡Hillary!!

- ¡Ah! Haberlo dicho desde el principio.

- Tienes la memoria hecha una mier**

- ¿Y quién lo dice? La que siempre se acuerda de saludar a su supuesto querido amigo.

- Pues te llamo para recuperar el tiempo perdido, "querido".

- Ah ¿sí?¿Qué te ha pasado que de repente me quieres de vuelta?

- Te lo contaré si te vienes al Mc Do. Así que no seas quejica y vente..

- No sé si voy a poder

- ¿¿Hablas en serio?? Siempre me decías que estarás a mi lado siempre que te necesite, y ¿¿ahora dices que no puedes??

- Vale, vale, que ya lo pillo. Allá voy.

- ¡Perfecto!

- Nos vemos en el de siempre, ¿no?

- Sí.

- Vale, entonces te veo allí dentro de 10 minutos, ¿ok?

- Por mí genial.

- Bien, pues hasta pronto.

- ¡Hasta ahora! – colgué el teléfono móvil bien satisfecha.


Al querer seguir con el camino, me di cuenta de que ya casi había llegado. Después de todo, no estaba tan lejos.

Entré y pedí un helado antes de buscarme un sitio tranquilo. Mientras lo degustaba con toda la tranquilidad del mundo, pensaba en el día siguiente, en lo que debía hacer con Liam y Matt, si perdonar a Emily por desconfiar en mí o seguir ingnorándola...


- ¡Holaaa! - me hizo señal con la mano desde la entrada. Que alegría, ya había llegado Mike.

- Hola - me puse de pie para saludarle y volví a mi asiento - siéntate. Fuiste muy rápido, eeh.

- Ya, bueno, es que no estaba muy lejos de aquí.

- ¿Con amigos?

- Sí.

- Ups, lo siento.

- No, no lo sientes.

- Me has pillado - me puse a reír.

- Tú no cambias, ¡eeh!

- Bueno, ellos te tuvieron cuatro meses sólo para ellos. No tienen derecho de quejarse ahora.

- Ya veo. ¿Tú no querías contarme algo?

- Sí bueno, pero antes de amargarme el día a mí misma pasémoslo bien, ¿vale?

- Pero Hill...

- ¡Anda! Vamos a tomar el aire.

- Si acabo de llegar..

- ¡¡Por fii!!¡¡Por mí!! - le puse unos ojitos de niñita que no se podía resistir.

- Tan malo es lo que pasó que no me lo quieres contar ahora - ese tono serio no me gustaba así que hice como si no lo había escuchado.

- ¡¡¡Anda!!!

- Deja que pida al menos un helado, ¿vale?

- Vaaaale...

- ¿Quieres?

- No, gracias. Ya tengo uno.

- Entonces espérame aquí. No tardo.

- ¡Sí! - con Mike actuaba de forma distinta. Lo consideraba como mi hermano mayor y no me preocupaba que vea mi faceta más niñata.

- Ya estoy, ¿a dónde quieres ir?

- ¿Contigo? Hasta el fin del mundo - le sonreí de forma traviesa.

- ¡Anda ya! - se puso a reír con ganas - ¡¡Camiiina!! - me encantaba cómo me trataba... De forma natural.


Estuvimos hablando un buen rato sólo de tonterías y al final nos quedamos jugando a los columpios como críos.

- ¡Vamos a jugar!

- ¡¿Hablas en serio?!

- ¡¡Sí!! - lo arrastré hasta los columpios hasta que nos cansamos y nos sentamos - Oye.. Gracias por haber pasado el día conmigo - dije mirando la arena que cubría el suelo de ese parque de niños.

- Sabes, me sorprendí mucho al saber que eras tú quien me llamó.

- Ah ¿sí?

- Sí.

- ¿Por qué?

- Es que tu y yo casi no hablamos desde noviembre. Lo único que nos decíamos al cruzarmos era hola-adiós. Desapareciste sin explicación.. - en realidad sí había una explicación - .. y ya no dabas señales de vida. Si no era por verte por coincidencia en el instituto, nada sabía de ti. Entonces pensé que puede que te habías hartado de estar conmigo todo el rato o que había hecho algo malo... No sé...

- Pero regresé. Es lo que importa ¿no?

- Sí, aunque.. - No dudé en darle un abrazo y sentir esa calidez de la cual me había alejado hacía cuatro meses.

- Te he echado de menos y mucho más de lo que te imaginas, ¿sabes?

- Entonces, ¿por qué me evitabas?

- Eso ya no tiene importancia... - Yo seguía abrazada a él y él de repente me respondió con la misma fuerza o aún más como si temiera que me fuera de nuevo.

- Yo también te he echado de menos hermanita.


Él no sabía por qué motivo había dejado de hablarle como antes, pero yo lo conocía perfectamente. Él aún no se daba cuenta del pequeño error que había cometido, pero ya no me importaba...

mercredi 30 juin 2010

Cap 24. 2. ¿No podía o no me atrevía?



Allí estaban Bryan, Kate, Eric, Emily y Matthew.


- Alicia, ¿puedo hablar contigo un momento? - le dije arrastrándola a la habitación de a lado.

- Sí, claro. Vosotros seguid con el tema que ahora volvemos - avisó a los demás.

- ¿Se puede saber por qué no me dijiste que estaban todos aquí? - le pregunté una vez cerrada la puerta.

- Porque estaba segura de que no vendrías.

- ¿Y tú cómo sabías eso? - le pregunté bien curiosa.

- ¿Cómo quieres que lo sepa? Tú misma nos dijiste que seguías peleada con Emily.

- Ah... Hablabas de Emily.

- Sí... ¿Por qué?¿Añadiste a alguien más a tu lista negra?

- No exactamente, pero bueno. Tenía planeado venir y contarte lo que me pasó, pero, claro, ¡tú vas e invitas a las parejitas! ¡Y además sin avisarme!

- ¿Se puede saber qué te pasa? Te veo muy alterada.

- Oh, te diste cuenta..

- ¿Fue tan grave lo que pasó?

- Ahora ya da igual. Me voy a casa.

- Pero ¿por qué?

- No me siento muy bien.

- ¿Te vas sin contarme nada?

- Ya te llamaré más tarde.

- En ese caso...

- Diles que no podía quedarme y que tenía cosas que hacer. ¿Vale? Yo saldré directamente.

- Vale - le di un beso en la mejilla y abrí la puerta del cuarto para dirigirme a la salida - ¡Después hablamos!

- Sí, hasta luego - pasé por la zona donde se encontraban los demás y desgraciadamente no pude evitar que Eric me llame.

- ¿A dónde vas Hillary?

- Perdón, pero no puedo quedarme. Tengo prisa. Adiós.


Salí de la casa y allí estaban Mell y Noa bajando de un coche.


- Hola Hill.

- Hola chicas.

- ¿No te quedas a la "reunión"? - me preguntó Mell

- No, no puedo, pero no te preocupes, yo ya tengo planeado ir a casa de tus abuelos antes de lo previsto para ayudarte en lo necesario.

- Ah ¿sí? Gracias.

- Para algo estamos.

- Puede que yo haga lo mismo - confirmó Noa.

- Bueno, yo me voy - les di un beso a cada una y seguí con mi camino - Nos vemos chicas.

- ¡Hasta pronto! - se despidieron de mí.


Ya no tenía planes para esa tarde. Eran las 16h30 y no sabía si volver a casa o dar otra vueltecita...

Punto de vista de Alicia

- Diles que no podía quedarme y que tenía cosas que hacer. ¿Vale? Yo saldré directamente.

- Vale - no dejaba de preguntarme a quien evitaba, por qué tenía tanta prisa y si era verdad que tenía cosas que hacer, como ella decía, o sólo era una excusa para deshacerse de mis preguntas - ¡Después hablamos! - tenía que descubrir qué le pasaba.

- Sí, hasta luego - se limitó en decirme.


Yo también salí de la habitación, pero dirección a donde estaban todos.


- ¿A dónde vas Hillary? - se interesó en saber Eric. Yo había llegado tarde para poder pellizgarle y evitar cualquier tipo de comentario... ¡¡Hay que ver Eric!!

- Perdón, pero no puedo quedarme. Tengo prisa. Adiós - dijo antes de cerrar la puerta de la casa.

- ¿Pero qué le pasa a ésa? - preguntó Bryan

- Tenía cosas que hacer - dije yo.

- Y parece que no se levantó con buen pie - dijo Kate.

- Entonces haberse quedado con nosotros que seguro que le alegrábamos el día - añadió Bryan.

- No, no creo que se alegre de estar en la misma sala que yo - le aclaró Emily.

- Te equivocas, lo que le pasa no tiene nada que ver contigo - le dije yo.

- Sí. Seguro que Alicia tiene razón - dijo Matt.


Me extrañó mucho su comentario, pero no quise alargar más el tema.
Ting Tong

- Seguro que son Mell y Noa. Voy a abrir y por favor, no hablemos más de esto. No quiero que Mell se crea que no nos importa los preparativos de su fiesta - nos pusimos todos de acuerdo. No quería que el ambiente se volviera tenso... Pero ¿qué me perdí?

mardi 22 juin 2010

Cap 24. 1. El cielo estaba nublado y no se percibía ni un rayo de sol

Al llegar a la puerta de su casa, toqué al timbre, pero nadie abría. Así que, como ya había anochecido, volví a casa.
Nada más llegar, me metí en la ducha. Mis padres aún no habían vuelto y ya casi eran las 21h. El agua caliente me hizo olvidar lo que había pasado. Me sentía tan agusto allí dentro...


- ¡¡Hillary!! ¡Ya hemos vuelto! - "Ya era hora" pensé - ¡Baja a cenar!

- ¡Estoy en la ducha mamá! Y, además, no tengo ganas.

- ¡Baja!


Cogí una toalla y me la puse mientras me secaba el pelo. Al terminar, me puse el pijama y me tumbé en la cama... Agotada... Ya tenía sueño...
---

Al día siguiente (el sábado) me desperté con ojeras, cosa que me sorprendió ya que me había acostado a las 23h y me había despertado a las 10h... CASI 12H de sueño. Se notaba que no había dormido bien en toda la semana.


- Buenos días cariño.

- Buenos días - dije aún bostezando.

- ¿Sigues teniendo sueño?

- ¡Que va! Pero de tanto dormir...

- Ya veo. Anda, ve a desayunar que por suerte aún no he recogido la mesa.

- Vale.


Me dirigí a la cocina y me serví unas dos tostadas. Estaba muerta de hambre. La noche anterior no había cenado ya que lo único que quería era dormir y despejar mi mente de todo...


- Oye, ¿piensas salir esta tarde? - se me apareció mi madre.

- No lo sé, puede que vaya a casa de Alicia. ¿Por qué?

- Porque estoy invitada a una boda.

- ¡¡Otra vez!!

- ¿De qué te quejas?

- De nada, pero no te creas que me voy a pasar el día encerrada aquí para no dejar la casa vacía.

- No, si da igual. Puedes salir.

- Bien - antes de que saliera de la cocina añadí - Por cierto mamá.

- ¿Qué?

- ¿No iba a venir hoy Anne?

- Sí, pero de noche.

- ¿Quién irá a recogerla del aeropuerto?

- Creo que tu padre y yo.

- ¿Os puedo acompañar?

- ¿No ibas a casa de Alicia?

- Por la tarde.

- Vale, pero si no vuelves a casa pronto nos iremos.

- Vaaaale.

- Cuando termines de desayunar recoge la mesa que yo ya me voy a preparar.

- Entonces hasta luego - me dio un beso en la frente y se fue.


Subí a mi cuarto y llamé a Alicia para avisarle que iba por la tarde a su casa porque tenía cosas que contarle. Cuando ya eran las 15h, dejé de escribir en mi ordenador y lo apagué para prepararme. Me puse unos vaqueros y un jersey con unos botines grises. Antes de salir cogí por supuesto las llaves de casa. Mi madre ya había salido dos horas antes. Abrí la puerta para salir de casa y sentí una repentina brisa que me daba escalofríos. Cogí mi abrigo y cerré la puerta. El tiempo no era tan bueno como el día anterior. Se sentía como más triste ya que el cielo estaba nublado y no se percibía ni un rayo de sol...


- ¡Hola Alicia!

- Pasa, pasa, que tengo una sorpresita para ti.

- Ah, ¿sí?

- ¡Anda! - me decía mientras me empujaba hacia la sala principal - Ya llegó Hill - éramos tres parejas y una solterona - Ahora vendrán Mell y Noa, pero de mientras sigamos con el planning de mañana - "¿De qué va esto?" - pensaba yo.

dimanche 13 juin 2010

PREMIOS




Las instrucciones del premio son: tienes que agradecerlo a quien te lo dio, dárselo a 10 blogs que sigas, decir 10 cosas interesantes de ti y como nació tu blog!!




Quisiera primero agradecer a girlpower por su premio.
¡¡MUCHÍSIMAS GRACIAS!!

10 cosas interesantes sobre mí:

- Me gustan los colores oscuros (aunque no soy gótica)
- A veces me dejo llevar por lo que me dicen los demás.
- Intento no meterme en problemas.
- Madrugo amenudo (hasta los días de instituto).
- Desde siempre escribo, pero no sabía que podía publicar mis pensamientos.
- No tengo una best friend en especial, por eso confío en muy pocas.
- Me gusta seguir los romances de los famosos.
- Me encantan las series como: Anatomía de Grey, Sin cita previa, NAVY, Gossip girl, Cómo conocí a vuestra madre.
- Me gustan los animes japoneses: NANA.
- Soy discreta cuando me lo propongo.


¿Cómo nació mi blog?

Antes de crear el mío ya leía los blogs de los demás y me encantaba la idea de escribir y que personas que no me conocen me juzguen según lo que soy al inspirarme y escribir. Así que le propuse a una de mis amigas más íntimas que creemos uno y lo hicimos...



Mi premio es para...

- www.myownfairytale-eliel.blogspot.com (una verdadera historia de amor)
- www.pensandoenti-otravez.blogspot.com (está llena de acción y misterio, la recomiendo y mucho)
- www.unachicanormaladolescente.blogspot.com (el blog de una buena amiga)
- www.mi-nueva-vida15.blogspot.com
- www.noesdeseo.blogspot.com (escribe de maravilla la autora)
- www.elsecretodetanya.blogspot.com (gente rica :P)
- www.solopuedo-pensar-enti.blogspot.com (hace poco empecé a leerlo y me gustó)
- www.nunca-digas-nunca16.blogspot.com (es nuevo, pero interesante)
- www.elrincondenirisa.blogspot.com (es apasionante ya que la autora es la del siguiente y último blog)
- www.lavidadesara-girlpower.blogspot.com



QUE PASÉIS UN EXCELENTE DÍA Y HASTA PRONTO!!!

dimanche 6 juin 2010

Cap 23. Sólo dos amigos



- ¡¿Qué haces aquí?!

- Matt, no te cabrees. Sólo vino a hablar conmigo.

- ¿¿Y tú lo dejas entrar olvidando todo lo que hizo??

- ¿Aún no se lo contaste Hill?

- ¿Qué es lo que tiene que contarme?

- No fue él quien propagó el rumor, sino Diana - le aclaré.

- ¿Y tú te lo crees?

- La verdad es que sí. Además Emily ya me había dicho que fue ella quien se lo contó.

- Vaya. Me esperaba más de ti Hillary...

- Entonces, ¡¿por qué no te largas tío?! - añadió Liam a la vez que se levantaba del sofá.

- Eso mismo iba a hacer. Ya no tengo nada más que hacer aquí.

- Sí, sí, calla y pírate.

- No te reconozco Hill - dijo por último dando media vuelta y dirigiéndose a la puerta.

- Espera Matthew, ¡por favor! - la abrió y cerró de golpe. Yo lo quería seguir, pero Liam me retuvo cogiéndome del brazo - ¡Déjame Liam!

- No vayas.

- ¡Es mi amigo!

- ¿No decías que ya no?

- ¡Pues me equivoqué!

- Al parecer no sólo en eso, sino también en tus sentimientos.

- ¿Qué?

- Adiós Hill. Ya tendremos ocasión para hablar - y éste también salió.


"¡Pero qué les pasa a estos dos!"


Me quedé como una estúpida tras la escenita que tuvo lugar en mi casa y tras escuchar lo que me dijeron ambos, aunque no entendía a qué se refería Liam...
Bajé de las nubes y cogí las llaves de la casa. Me puse el abrigo que estaba en el perchero de la entrada y salí en busca de Matthew.
Me había equivocado, no quería que dejásemos de ser amigos y menos de este modo.
Mientras seguía por el camino que llevaba a su casa quería llamarle, pero se me había olvidado el móvil en casa. En ese momento ya me acercaba al parque donde solíamos reunirnos. Estaba cansada así que me senté en un banco que estaba bajo un árbol. Cerré los ojos y me quedé pensando en lo que había pasado.


- ¡Hill! ¿Qué haces aquí?

- Hola Nate. Nada, pensando.

- Tan lejos de tu casa.

- No está tan lejos como crees. Oye, ¿me dejas un momento tu móvil? Se me olvidó el mío en casa.

- Sí, claro - lo sacó del bolsillo y me lo dio - Aquí tienes.

- Gracias - llamé a mi madre para avisarle que había salido y que no se preocupara por mí si no me encontraba en casa - Ya he terminado, gracias.

- No hay de qué - se sentó a mi lado y siguió con la conversación - Así que estabas pensando...

- Sí, no es tan raro como parece - le sonreí.

- No, sólo que yo también estaba pensando ya que acabo de comprar el regalo de S.V. de Lindsay.

- Deja que adivine lo que pasa... En realidad compraste este regalo sin saber a quien se lo regalarás: a Lindsay o a Melissa.

- No exactamente. El regalo es definitivamente para Lindsay. Sólo que Noa me invitó a la fiesta que celebráis en casa de Mel..

- ¡Ay, que bien!

- Que va. No sé si ir.

- ¿Por qué?

- Porque no quiero cortar con Lindsay - le vi con cara extrañada como diciendome: "¿Y eso qué tiene que ver con la fiesta?" - Si Mel dejó que Noa me invitara será por alguna razón, ¿no crees? - "Cierto"

- Bueno, yo ya te conté lo que sentía.

- Ya, ya, pero lo pensé muy bien y creo que ya es tarde. Es verdad que me sigue gustando, pero no puedo hacerle una tan mala jugada a Lindsay... Es tan buena y cariñosa... No se merece que alguien le haga algo tan cruel.

- Entiendo, pero tú de todos modos vente un ratito a la fiesta, preferiblemente solo. Así podrás aclararle las cosas y después ve a por tu novia.

- No lo sé... Ya veré - le sonreí y él igualmente - ¡Me alegra que entiendas la situación!

- No es nada. Nos metimos en tu vida privada y te liamos un montón. Mel debe aceptarlo. Estás con otra y punto. Vuestra historia... ya pasó.

- Sí, eso creo...


Nos quedamos en silencio simplemente contemplando el cielo, escuchando el ruido que hacían las hojas de los árboles y lo que cantaban los pájaros.
Me sentía tan bien en ese momento...
Sólo
estaba sentada con un amigo sin preocupaciones ni explicaciones que dar...


- Hace buen tiempo, ¿no crees? - dijo Nate.

- Sí - el sol empezaba a ocultarse entre los edificios que se veían de lejos y dejaba tras suya el típico color naranja-rojizo que veía cada madrugada al despertarme - Bueno Nate, yo ya me voy a casa.

- ¿Quieres que te acompañe?

- Me encantaría, pero tengo que pasar por casa de un amigo antes y, bueno, estar aquí sólo era un descansillo que resultó ser muy agradable ^^

- Me alegra oirlo. Entonces ya nos veremos.

- Sí, claro.

- Un beso guapa - me dio un beso en la mejilla y se despidió - Adiós.

- ¡Hasta luego!

lundi 31 mai 2010

Cap 22. Otro que no debería estar aquí

- Liam. ¿Qué.. qué haces aquí?

- Quería hablar contigo. Espero que no estés ocupada.

- De hecho, sólo estaba viendo la tele.

- ¿Puedo pasar? - dejé el rencor que sentía hacia él a parte y abrí la puerta por completo dejándole el camino libre.

- Sí, claro, pasa. - se dirigió al pequeño salón de la entrada donde estaba la tele que seguía encendida - Siéntate - añadí señalando mi cómodo sofá.

- Gracias... Éste sitio me recuerda muchos momentos... ¡Cuánto lo extrañé!

- Sí... Hmmm, ¿quieres beber algo?¿Zumo tal vez?

- Sí, estaría bien, gracias - fui y volví de la cocina en menos de un minuto, entonces me senté en el sillón que había a lado para evitar cualquier tipo de acercamiento o contacto - ¿Por qué te sientas allí? No muerdo.

- Por si las moscas - le sonreí con toda la naturaleza del mundo para que no sospechara nada y él me devolvió la sonrisa.

- ¡Anda! Ven. O si no, no podré contarte por qué he venido - "pervertido" pensé.
Me puse de pie y me senté en el otro extremo del sofá.

- Aquí me tienes, así que cuenta.

- Antes de nada, quisiera preguntarte si te molesta que vaya a la fiesta de Melissa.

- ¿Por qué me iba a molestar? - "¡Claro que me molestaba!"

- No sé.. Desde que he venido hay cierta tensión entre nosotros y no me gusta. Hubieron tantos momentos desagradables que... No sé... Cuando me fui...

- No me lo recuerdes.

- El beso con Diana... El rumor con Matthew...

- Serás capu***, ¡te dije que no me lo recordaras! - alcé la voz como si quisiera pelea..

- Vale, lo siento. No te enfades, por favor.

- La gente dice bien al decir que los chicos van de flor en flor y las chicas de capullo en capullo.

- ¿Cómo que de capullo en capullo?¿Has estado con alguien más?

- Primero, nunco llegamos a salir tú y yo para que digas si he estado con alguien MÁS y, segundo, no tengo por qué responderte.

- No me refería a mí al decir lo de alguien más.

- Entonces, ¿de quién hablabas?

- De Matthew.

- ¿¿Matthew y yo?? Estás de broma, ¿no?

- Pues no - "Pero qué dice este tío" - Hill, me fijo en como te mira y no es una mirada de simple amigo. Además él no es el único, también está James aunque por mucho que le pregunto si pasó algo entre vosotros dos durante mi ausencia me dice que no y, sinceramente, no me lo creo.

- Por una parte, te estás confundiendo con lo de Matthew. Sólo somos amigos, bueno, lo éramos. Nunca pasó nada porque desde que vino a nuestro instituto Emily estaba interesada en él. Y lo de James.. Qué quieres que te diga.. No te miente cuando te dice que no pasó nada entre nosotros. Se supone que es tu mejor amigo, debería confiar en él más a menudo.

- No lo sé...

- No me digas que estás celoso.

- Sólo quiero arreglar las cosas, quiero que volvamos a ser lo de antes y estar de nuevo bien.


Antes del segundo jugo de frutas que íbamos a tomar, me atreví a hacerle la pregunta que me carcomía por dentro.


- Quiero preguntarte una cosa...

- Lo que quieras.

- Tú y Diana... ¿estáis saliendo? - hubo un momento de silencio muy incómodo, aunque no sé para quien de los dos lo fue más. Yo ya conocía la respuesta, pero sólo quería que él me lo afirmara y lo reconozca.

- Pues...

Ting Tong ...


- Perdón, voy a ver quién es... - me dirigí a la puerta y la abrí. Era Matthew. "Otro que no debería estar aquí" me dije a mí misma.

- Hola Hill.

- Hola Matt, pasa - ¿POR QUÉ LE DIJE QUE PASARA? Se me había olvidado por completo la presencia de Liam - ¡¡Espera Matt!! - ya era tarde.

- ¿Pero tú qué haces aquí tío? - dijo Matthew sorprendido.

- Vaya saludo - replicó Liam

mardi 25 mai 2010

Cap 21. ¡Que deje de sonar!



- ¿Qué es eso de la fiesta? - pregunté nada más al reunirnos con el grupo.

- ¿A que es buena idea? La tuve yo - dijo Alicia

- Deja de presumir - las demás nos pusimos a réir mientras que ella se hacía la ofendida - ¿Y?¿Dónde pensáis celebrarla? - añadí.

- Yo les propuse la casa de mis abuelos que está junto a la playa. Como no la usan mucho no creo que les moleste que la usemos - dijo Mell.

- Además queremos que sea una de ésas con antifaces - dijo Noa

- Me gusta la idea. Pero ¿y las invitaciones?¿y las bebidas?¿y la música?

- Calma Hill. Que mientras tú estabas charlando con Chloe nosotras lo pensamos más o menos todos - aclaró Kate

- ¿Estabas con Chloe? - se sorprendieron las demás.

- Es una larga historia. Luego os cuento.


El timbre nos interrumpió y volvimos a clase.


Las chicas empezaron a invitar gente ni más ni menos que en los cambios de clase y a todos parecía interesarles.


- Allí nos veremos entonces.

- Sí, hasta luego preciosas.

- ¡Chao! ¡¡Y no te olvides de tu careta!!

- Claro que no - se dio media vuelta y siguió con su camino.

- ¡¡Melissa!!¡¡Noa!!¡Acabais de invitar a James!

- Hmm, sí Hill. No olvides que es de la clase.

- Sí, pero ya sabéis... presencia de james sinónimo de presencia de John, Nate,
Mike, ...

- Eso quiero - me interrumpió Noa.

- Liam incluido - acabé mi frase.

- Si ya lo sabemos. Fuimos nosotras quienes se lo dijimos primero - añadió Noa.

- No pensabas que sólo íbamos invitar a los de la clase.. Ésta tiene que ser una fiesta de las grandes - dijo Melissa entusiasmada.

- Pero ya sabéis que ellos beben... y no hablo de fanta o cocacola..

- Ya, por eso le dijimos que trajera con él las bebidas que le apetezca o parezca necesarias - concluyó Noa.

- Pues vaya..


Esa misma tarde las chicas tenían planeado ir al centro comercial para comprar los regalos y de paso para conseguir algo de decorado para la casa de los abuelos de Mell, aunque ya se pensaba pasar parte de la fiesta en la playa.

Ya que era un viernes no tenía ejercicios que hacer ni muchos exámenes así que me dediqué a probar la comodidad del sofá mientras veía la tele.


- Trrr, Trrr, Trrr - me levanté de mi sitio casi sin ganas para descolgar el teléfono.

- ¿Diga?

- ¿Hill?

- Sí mamá

- ¿Estás en casa?

- Si he respondido se supone que sí - ¡ay, las madres!

- Ah pues vale, sólo quería asegurarme de que la casa no estaba vacía. Puede que tardemos más de lo previsto en casa de tu tía. Oye, si quieres vente. Que aquí están tus primos preguntando por ti.

- Mamá, ¿¿no pretendes que pase la tarde de un viernes con niños de 6 años y con unos adultos un poco... aburridos?? Sin ofender.

- Haz lo que quieras, pero cierra la puerta con llave que últimamente secuestran a muchas niñas.

- Niñas, no jóvenes de mi edad.

- Tú sólo haz lo que yo te diga.

- ¡¡Que sí!! Adiós.

- Adiós.


Colgué el teléfono con ganas y cuando apenas encontré mi antigua posición cómoda el teléfono volvió a sonar y esta vez si que respondí de mala leche.


- ¿Qué quieres mamá?

- Hmmm, creo que he llamado en un mal momento..

- ¿Eric?

- El mismo

- Ay, perdona, creía que era mi madre

- Ya... Ya me di cuenta

- Bueno, ¿a qué se debe el honor de que llames?

- ¿No es posible llamar a una buena amiga sin motivo alguno?

- Hmmm, conociéndote... no creo.

- Hahahahaha

- Ves

- Vale, vale, pero sólo necesito un pequeño favor, sin importancia...

- A ver, dime.

- ¿Podrías preguntarle a Alicia qué le gustaría que le dé como regalo?

- ¿Hablas en serio?

- ¡Sí!

- Un anillo, una pulsera, un collar, un perfumen, no sé tío. En eso deberías buscarte la vida. No soy yo su novio, sino tú, y se supone que debes comprarle algo que venga de ti, ¿no crees?

- Sabría que me dirías algo parecido, pero bueno, no perdía nada intentándolo.

- Sí sí.

- Bueno, gracias de todos modos.

- Para algo están los amigos.

- Adiós, cuídate.

- ¡Adiós Romeo!


Volví de nuevo a acomodarme en mi sitio, pero desgraciadamente el destino no quería que me relajé ese viernes. Así como digo, sonó, pero no el teléfono de casa, sino que ahora era el timbre de la puerta.


- ¡¿Quién es?! - abrí la puerta y me quedé medioparalizada.
- Hola Julieta...

dimanche 16 mai 2010

Cap 20. Chloe y sus confesiones

El domingo iba a ser San Valentín, el día que todos los enamorados esperan y el que todos los solteros evitan. Yo, igual que Mell y Noa, formaba parte del segundo grupo. NO ME GUSTABA ESE DÍA ya que al final siempre seguía sola. En cambio, las otras tres estaban en las nubes cuando pensaban qué regalar a su chico.


- ¡Ay! De veras que no sé qué comprarle - repetía una y otra vez Alicia.

- Yo tampoco sé y ¡ya es viernes! - decía Kate.


Dos días antes Bryan se había animado a hablarle del famoso beso y al parecer habían quedado en conocerse mejor para saber si de veras formarían una buena pareja.


- No quiero que esté conmigo sólo por pena - dijo Kate el mismo recreo de ese viernes.

- ¿Y quién te dice que lo hace por pena? - le pregunté yo.

- No lo sé...

- Bueno, cambio de tercio - la interrumpió Alicia - ¿Qué le compro a Eric?

- ¡De veras Alicia! Tú siempre con lo mismo. ¿Aún no te has decidido? - dijo Mell

- Es que no es tan fácil como te crees.

- Pues cómprale alguna pulserita de cuero - le aconsejó Noa

- Sí, buena idea - dije.

- Oye, ¿por qué no vamos más tarde todas juntas de compras y allí me ayudáis a escoger? - propuso Alicia

- Estaría bien - dijo Mell

- ¡Estaría genial! - dijo Kate

- Entonces vamos - concluyó

- Perdón chicas, pero conmigo no contéis - dije yo.

- ¿Por qué no? - me preguntaron

- ¿Irá Emily?

- Sabiendo que tiene novio, que aún no le compró nada y que también es amiga nuestra... Supongo que sí - me respondió Kate

- Entonces ya sabéis por qué.

- ¿No me digas que seguís con ese rollo? - quiso saber Mell.

- No te sorprendas. Yo no pienso ser amiga de alguien que desconfía de mí.

- Entonces, ¿para qué quieres dejar de ser amiga de Matt si ya no piensas seguir siendo amiga de Em?

- Para que se dé cuenta de que no soy una roba-novios, como dice esa guarra de Diana.

- Entonces deberías tomártelas con Diana, ¿no crees?

- Anda, cambiad de tema.

- Haznos caso Hill - dijo Noa

- Yo voy al servicio antes de que toque la campana.

- ¿Quieres que te acompañe? - me sugirió Kate

- No hace falta, gracias.


Quería dejar de hablar de ese tema, pero creo que no todas lo entendían. Al entrar al servicio me encontré con Chloe, llorando. El grifo estabA abierto y ella frente al espejo, cabeza abajo apoyándose en el lavabo. Al verme entrar se secó las lágrimas rápidamente pero seguía teniendo los ojos rojos e hinchados. No quería darle ningún corte estando en ese estado, no soportaría ser tan mala. Así que lo que hice fue acercarme, cerrar el grifo y preguntarle qué le pasaba aunque poco me importaba. Sin embargo aprendí que en esos momentos todo el mundo necesita algún tipo de apoyo.


- Chloe... ¿Qué te pasa?

- ¿Y a ti qué te importa?

- En realidad no me importa, pero no pierdo nada siendo un poco buena, hasta contigo - me miró con esos ojos que sí daban pena.

- Esta mañana mi novio me dejó - "no me sorprende chica con el carácter que tienes.." pensé - nos peleamos por teléfono y la conclusión fue que no quería estar conmigo y que lo nuestro había terminado, pero eso no fue lo que me puso de este estado - suspiró - Hace un momento Clara -(una de sus amigas-esclavas) - me dijo que Bryan estaba saliendo con Kate o algo parecido.

- ¿Bryan?

- Sí... - me miró con la esperanza de que le diga que no era verdad - ¿Por qué te sorprende? ¿Es mentira?

- No, no. No es que sea mentira o verdad lo que me sorprenda, aunque debo decirte que Clara no te informó del todo bien, sino que el hecho de que te importara...

- Creía que te habías dado cuenta.

- Bueno, es difícil darse cuenta si te besas con otro hasta en su presencia...

- Lo hacía solo para provocar celos y que me venga a pedir ser su novia.

- Pues no ha funcionado.

- Ya me di cuenta...

- Pero bueno, ya encontrarás alguien más como siempre.

- Yo no quiero a alguien más yo lo quiero a él... - nos interrumpió el sonido que hacía la puerta al abrirse.

- ¿Interrumpo? - era ni más ni menos Kate.

- No, no, claro que no - le respondí yo.

- Pues te estábamos esperando y como no aparecías las chicas me mandaron a buscarte.

- Yo me voy, adiós Hillary... Kate... - abrió la puerta pero antes de salir añadió - y por cierto gracias por escucharme.

- No hay de qué - le dije con una sonrisa que parecía amical antes de que cerrara la puerta. Miré a Kate y noté que para ella lo que acaba de escuchar y ver era muy pero que muy confuso - ¿Vamos Kate?

- Sí claro - dijo aún como que pensando.

- ¿Por qué me querían las chicas?

- Deja que nos reunamos con ellas para que te lo expliquen bien.

- ¿Explicarme el qué?

- Planeamos una fiesta para San Valentín.

- ¡¿¿Una fiesta??!

- ¡Sí...!



PD: ¡¡¡¡Siento el retrasoo!!!!

dimanche 2 mai 2010

Cap 19. Una decisión




Sentí de repente una presencia que me daba escalofríos. Alcé la cabeza, lo vi y con toda la frialdad del mundo le dije:


- ¿Qué quieres Liam? Ya sé, ¿joderme un poco más? Ya que no te parece que he sufrido lo bastante, ¿por qué no vas y le dices a Alicia que me lié también con Eric?

- Hillary, sé que cometí un montón de errores y que te hice un montón de daño, pero no soy tonto para estropearlo aún más. Así que créeme cuando te digo que yo no me fui quien propagó el rumor.

- ¡¿Cómo que no?! Si eras el único que estaba presente esta mañana cuando estaba con Matthew.

- En eso también te equivocas - ¿qué quería decir con eso? - Por favor Hill, escúchame y deja que te explique lo que en realidad pasó.

- Anda, explica, aunque dudo que lo que me digas ahora cambie lo que hiciste.

- Mira, esta mañana le dije a Diana que no había, ni hay, ni habrá nada entre ella y yo y, claro, se lo tomó requetemal. Me preguntó si era por ti y le dije que no quería seguir con el tema. La dejé plantada para poder hablar contigo y hablar de lo de ayer, pero como no te veía por la zona pregunté a las chicas dónde estabas y me dijeron que habías salido hacía un rato con Matthew. Así que fui a ru búsqueda.

- Eso no aclara como llegó a propagarse el rumor - lo interrumpí ya que no soportaba más sus explicaciones.

- Deja que termine. Cuando os vi abrazándoos, Dios sabrá por qué os estabais abrazando, yo también me creía solo, pero no era el caso. Diana me había seguido y al veros supuso que era una buena oportunidad para joderte y se lo contó todo a Emily.

- Pero tú dijiste que ibas a ver que opina Emily de..

- Es verdad que al principio tenía ganas de contárselo. No te voy a mentir. Pero no me atreví porque no quería perderte otra vez.

- Pero...

- ¡¡Abre los ojos Hill!! Fue todo una trampa. ¿No te das cuenta que Diana nos quiere separar?

- Sí, ¿y sabes qué? Lo ha conseguido. No quiero tener ningún tipo de relación contigo. Nunca, pero que nunca más volveremos a ser o a tener lo de antes - me fui de allí dejándolo en la incógnita, pero una bruja me cortó el paso.

- ¿Qué tal estás Hill? - me preguntó con su sonrisa de malicia.

- Déjame en paz Diana, ¿quieres?

- Pues no quiero, roba-novios.

- Pff ¿Y quién lo dice? La más santa de todas.

- ¡Oye! - me quería dar una bofetada pero una mano la interrumpió.

- ¡Ni te atrevas! Ya hiciste bastante por hoy, ¿no crees? - giré a mi izquierda y vi a Liam en compañía de James.

- Liam.. - lo miraba con cara de inocente sabiendo que en su interior era toda engaños y mentiras.

- Sería mejor que te vayas Diana, aquí nadie te quiere ver - la humilló James. Se dio la vuelta y se fue con Nathalie, su amiga del alma, aunque ella no era tan malvada - ¿Estás bien?

- Sí, gracias chicos - Liam no respondió a mi agradecimiento lo que hizo fue darse la vuelta.

- Lo siento, de veras... - añadió antes de irse. Ahora que lo recuerdo... Lo dijo con tanto misterio y con un tono de sinceridad que me dejó un poco mal por como lo había tratado. Después de todo me había enamorado de una buena persona aunque a veces se pasaba de la raya.


Tocó la campana y tuvimos que ir todos a clase. El resto de las clases pasaron de forma tranquila. Ni siquiera había el murmullo habitual. O bien estaban todos atentos y les interesaban las clases por milagro, o se enviaban cartitas o se pusieron a pensar, como era mi caso...
Ese mismo día Alicia volvió conmigo a casa y se quedó un rato. Nos quedamos hablando de lo que pasó y la conclusión fue pasar de los rumores. Por la tarde, me quedé viendo la tele un buen rato hasta que el móvil interrumpió mi super sesión de tele.


- ¿Diga?

- Hola Hill - le reconocí la voz.

- ¡Hola Matt!

- ¿Qué tal estás?

- Mucho mejor. Estaba viendo una peli de comedia, y me subió la moral.

- Me alegro.

- ¿Y tú qué tal? Me enteré de tu pequeña pelea con Emily.

- Sí, pero bueno, si no nos cree, es su cosa.

- Sabes, sería mejor que dejemos de hablar, de ser amigos, al menos en público.

- ¡¡¿Por qué?!!

- Porque no quiero que tu relación se estropee por mi culpa.

- Qué va. Qué dices.

- Mira, lo que aprendí estos últimos años de Emily es que odia tener rivales.

- ¿Y tú te consideras una rival para ella?

- Yo no, pero ella cree que sí.

- Menuda tontería Hillary - escuché el timbre de su casa y una voz más al fondo - Lo siento, tengo que dejarte. Eric y Hugo ya llegaron y vamos a dar una vuelta por allí. ¿Quieres venir?

- No, no hace falta. Además, no creo que me dejen salir a estas horas un lunes.

- Lo que quieras. Entonces te dejo guapa. ¡Cuidate! Un beso.

- Y otro para ti, chao.

- Adiós.


Colgué el teléfono y vi la hora. Eran las 20:30. Apagué la tele y subí a mi cuarto. Me detuve un momento junto a la ventana. La luna llena... me encantaba y más me encantaban mis amistades. Pensé en lo que le había dicho detenidamente: "Sería mejor que dejemos de ser amigos". Esa frase daba tantas vueltas en mi cabeza que al final me convencí de que era una buena idea...


PD: ¡¡Hasta el martes que viene!! ¡Un beso para mis lectoras preferidas!

vendredi 30 avril 2010

Cap 18. 2. Rumores

- EEOO - lo veía embobado, en otro mundo - ¿Qué sentiste Bryan? - seguía callado - ¿Tanto influyó en ti?

- Sinceramente, sí - qué milagro, habló.

- Entonces, ¿te gustó?

- Deja de hacerme ese tipo de preguntas, por favor.

- Vale, pero hoy no intentes evitar una conversación con ella.

- ¿Por qué no?

- Lo sabía

- ¿El qué?

- La ibas a evitar.

- Sí, pero...

- Nada de peros. Te prohibo que la evites. No quiero que se crean que soy la prima de un cabr**. No está bien visto evitar a una chica después de comerle la boca.

- ¡Eh! ¡No le comí la boca!

- Vale, pues... después de rozar vuestros labios. Ay Dios. Si da lo mismo. Los dos son un beso. Así que en el recreo lo mínimo que podrías hacer es saludarla decentemente, ¿entendido?

- Sí sargento - respondió imitando a un soldado y nos reímos a carcajadas.


Dejamos el tema a parte ya que faltaba poco para que empezara la segunda clase. Yo ni quería ni tenía ganas de ir, pero Bryan me convenció diciéndome que refugiarme no cambiaría los hechos ni solucionaría las cosas sino que debía enfrentarme a los rumores y a los que los propagan. Luego se puso de pie y me tendió la mano. Yo la acepté encantada y me levanté. Tenía que avanzar y dejar mi refugio y mis miedos atrás.
Entramos a clase seguidos por el profesor y noté como todos levantaban la mirada, pero una voz me animó: "No les hagas caso, son unos tarados". ¡Ay! Me encantaba mi primo (me sigue encantando, claro).


- ¡Vamos! Cada uno a su sitio que ya empezó la clase - los murmullos iban desapareciendo mientras que la tranquilidad volvía a reinar en clase, o eso creía.


Al tocar la campana del recreo me dije: "Por fin". Me aburrían las clases de Historia. Esperé que todo el mundo saliera de clase para cerrar la puerta con llave. Me hubiera gustado cerrarla y yo dentro, pero no necesitaba más problemas y menos con la jefa. Así que no tenía otra alternativa que ir al patio ya que el laboratorio estaba "ocupado" a esas horas (parejitas).


- ¡Hi Hill! - "lo que me faltaba" pensé

- Hola Chloe, vaya sorpresa - se me había acercado con dos chicas más que suponía que eran sus "siervas" ya que actuaba como una reina - ¿Qué tal te va to? - le pregunté haciéndome la interesada.

- Creo que soy yo quien debería preguntártelo.

- ¿Y se puede saber por qué?

- I'm so sorry que te vaya la cosa tan mal con Liam, más que ahora está con Diana, pero no te vengues de Emily que no hizo nada la pobrecita.

- ¿Perdona querida? - odiaba ese acento inglés que tenía.

- ¿Quién se creería que Hillary se enrollaría con el novio de su mejor amiga? Es que ni yo lo haría - añadió haciéndose la chulita.

- Mira chiquitina, no sé quién te soltó ese rollo pero está claro que es mentira - ya me estaba empezando a cabrear. No, no. Me rectifico. Ya estaba cabreada.

- Ah sí, ¿entonces por qué lo dudo?

- Porque una niña que sigue chupándose el dedo por la noche no entiende cosas de éstas. Así que vete a jugaz con tus barbies y deja que los mayores se ocupen de estas cosas - quería dejar las cosas bien claras. Ella se hizo la ofendida abriendo la boca - Upss, sorry - le dije con toda la ironía del mundo e imitando su acento inglés paleto.

- Oh - suspiró con ganas y dio media vuelta con sus esclavas siguiéndola. ¡Ay! Pero qué le gustaba mi primo de esa niñata.


Me había quedado sola, salvo cuando vinieron a animarme Noa y Alicia. Al parecer se habían separado las chicas entre nosotros. Kate y Melissa con Emily por un lado y Alicia y Noa conmigo por otro.


- ¿Estás mejor?

- Que va. ¿Cómo podría estar mejor después de escuchar lo que se creen de mí?

- Ya. Pero tú nunca podrías hacer algo parecido, ¿cierto? - me dijo Alicia.

- ¡Claro que no! Lo peor es que Emily, que se supone que es mi amiga desde hace años y que me conoce bastante bien, se pueda tragar algo así. ¡Es increíble!

- Dale tiempo, ya se dará cuenta de que te juzgó mal - añadió Noa.

- No Noa, tiempo no. Lo que sí le daré es espacio, distancia, porque cuando se dé cuenta ya será tarde. Y además yo no puedo ser amiga de alguien que desconfía en mí.

- Sabes, Matt y Emily hicieron toda una escena cuando te fuiste.

- ¿Ah sí? ¿Qué pasó?

- No lo sabemos exactamente, pero creo que Matt te defendió y le dijo que no pasó nada y, como ella no lo creyó, acabaron peleándose.

- ¿Dónde está ahora Matthew? - me interesé en saber.

- Con Eric y Hugo - respondió Alicia - ¿Quieres que vayamos?

- No, no.

- Anda, que yo de todos iba a por Eric.

- No, de veras. Lo peor sería que estemos juntos con tantos rumores.

- Vale. Pues yo me voy. ¿Me acompañas Noa? - Noa la miró primero a ella y después a mí como si no quisiera dejarme sola.

- Anda, vete Noa. Que seguro que Mike estará por esa zona. Además, quiero estar un momento sola.

- ¿Seguro? - insistió

- ¡Que sí! ¡¡Vete!! - me dio un beso rápido en la mejilla y se fueron las dos.


Iba a tener un momento de paz antes de que acabara el recreo. Pero bueno, como dije: IBA A TENER, no TUVE...



¡¡Hola!!
Siento haber tardado tanto en publicar. Fue una semana movidiza por los exámenes y, bueno, no tenía tiempo. Voy a intentar publicar mañana otra entrada ya que la semana que viene me voy de viaje con mi clase, así que no podré publicar. Aún no sé si llevarme el ordenador o no, pero lo más probable es que sea que no.
En fin, gracias por vuestra paciencia y prometo intentar publicar antes del lunes. Espero que hayáis disfrutado.
¡Un beso!

jeudi 22 avril 2010

Cap 18. Un refugio




Punto de vista de Matthew



Íbamos a entrar a clase cuando Bryan me pilló.


- Matthew, ven un segundo.

- Vale - le respondí - Entra tú primero Hill. Yo ahora te sigo.

- No te preocupes por mí. Quédate con Bryan - dijo guiñándome un ojo - Por cierto Bryan, yo también tengo que hablar contigo y seriamente - añadió señalándole.

- ¿Y yo qué hice?

- Nada malo, bueno, eso creo - se rió - Os dejo. Hasta luego.

- ¿Qué has hecho tío? - le pregunté una vez a solas.

- Yo qué sé. Oye.

- ¿Qué?

- ¿Qué hacías con Hillary?

- Nada, sólo estábamos hablando.

- Ten cuidado tío.

- ¿Por?

- Tengo la impresión de que Diana quiere pelea.

- No me extrañaría - me miró con cara de sorprendido - ¿Tú qué sabes del tema?

- Pues nada en concreto, pero hace un rato vi a Diana hablando con tu novia y eso que nunca se dirigen ni una palabra. Y como antes de eso os vi a Hill y a ti saliendo juntos, sospeché algo. Además creo que Liam estuvo hablando con Diana en la entrada y comentan que no era bonito para ver.

- ¿Por qué?¿Qué pasó?

- No lo sé tío... Pero esto no tiene buena pinta. ¿Y tú qué sabes de eso? - le conté en general lo que pasó el viernes cuando él había desaparecido con Kate, la llamada del día anterior y lo que había pasado hacía un cuarto de hora.

- Vaya. Hillary estará destrozada.

- Ni te digo.


Al oír la sirena para entrar a clase nos dirigimos al aula... Estábamos justo a lado de la puerta cuando vimos como salía Hillary corriendo, y además LLORANDO. Intenté retenerla y calmarla con mis brazos, pero los rechazó y se marchó en el mismo estado.


- ¡Hillary! - la iba a seguir, pero Bryan no me dejó.

- Deja que yo me encarque de esto - asentí con la cabeza y se fue.

- ¿Qué le habrá pasado? - me pregunté a mí mismo, pero en voz alta.

- Yo te lo diré.

- Emily - apareció tras mía.

- Se dio cuenta de que por mucho que mienta al final se descubre la verdad.

- ¿De qué hablas?

- Me contaron lo que había entre vosotros dos.

- ¿QUÉ?

- ¿Tanto te sorprende?

- Sí, porque no tiene ni el menor sentido lo que estás diciendo.

- Claro que sí

- Claro que no. Que sepas que cuando estaba interesado en ti ella fue quien me ayudó en el tema.

- Pues puede que se haya arrepentido.

- ¿Pero cómo puedes creerte algo parecido? Además Hillary es demasiado noble para hacer algo a escondidas y menos de su amiga. Aunque de repente me doy cuenta que ni siquiera te mereces ese título de amiga.

- ¡Matt!


Entré a clase sin añadir ni una palabra más. No me apetecía sentarme con alguien con quien tenía mala onda, entonces me senté con Melissa y Em con Kate. La profesora de Lengua entró y empezó a dar la lección aunque yo no dejaba de pensar en cómo estaría ella...



Mi punto de vista


Me encontré un pequeño refugio en el laboratorio. Era seguro, ya que no se solía usar y, sobre todo, porque no pasaba por allí la jefa de estudios de modo que no me pillaría fuera de clase. El aula estaba abierta así que me permití entrar, coger una butaca y ponerla junto a la ventana para distraerme con las vistas.


- Hillary - miré a mi derecha y allí vi a mi primo.

- Ahora no Bryan, ahora no - volví a mis vistas pero noté como otra butaca se ponía junto a la mía.

- No te vas a librar de mí así que no te molestes en echarme - se sentó - A ver, ¿qué te pasa?

- Es mejor que vayas a clase. No quiero que faltes por mí.

- No estoy faltando por ti.

- ¿De veras? - no era bueno mintiendo.

- De veras - mentiroso

- Bien.

- Entonces... ¿Qué te pasa?

- Nada, Bryan, nada.

- A mí no me engañas Hill - me quedé mirándole y él no intentó desviar la mirada, pero al final yo sí.

- Liam nos vio a Matt y a mí abrazándonos y no sé exactamente qué le contó a Diana porque ésta le contó no sé qué también a Emily...

- Espera un momento. Respira y explícate, que me hago un lío.

- Pues que Emily se cree que entre Matt y yo hay algo, y no es la única. Estoy segura que le dijo que fue más que un abrazo que, si no, no me haría un espectáculo. ¡Ay! ¡Cuanto odio a Diana! - se quedó callado como si estuviera reflexionando - De veras Bryan que sólo fue un abrazo.

- Lo sé - le miré con cara extrañada, pero al fin entendí - Fui yo quien se lo preguntó - se precipitó en decir al ver mi reacción - no te vayas a enfadar con él por contármelo.

- No, si da igual ahora. Además confío en mi primo - le di un abrazo y él me correspondió - Cambiemos de tema, ¿vale?

- Sí, lo que quieras.

- ¿Qué pasó exactamente entre Kate y tú?

- Os lo contó, ¿no?

- ¿Y qué te esperabas? Después del beso que le has plantado... - se rió - Oye Bryan. No juegues con sus sentimientos. Que aunque haya tenido la fuerza para decírtelo cara a cara, sabes perfectamente que es sensible. Bueno, todos somos sensibles en ese punto, pero, si hay algo entre vosotros, me alegro.

- No hay nada

- No quería escuchar eso - me miró como diciendo "¿qué?" - Si no sientes nada por la chica, déjala en paz.

- Tampoco he dicho eso - "Que tonto" pensé - Es que cuando me dijo lo que sentía me parecía tan segura que...

- Que querías darle ilusiones.

- Ese beso sólo era una prueba.

- Peor aún.

- Sabes, tampoco quiero lastimarla. La besé para saber si YO sentía algo, si habría chispa.

- ¿Y? ¿La hubo? - se quedó un momento callado y yo me quedé esperando su respuesta.